Material compartido por Eduardo Calderón F., quien lo grabo en VHS desde la TV y guardo por muchos años y ahora lo comparte con todos, que disfruten la película.
A la distancia, no queda duda: es un documento fílmico de ineludible valor. Desde todos los ángulos posibles atestiguamos cómo se vivió el frenesí por Rigo Tovar. No hay concesiones, las multitudes son mostradas con descarnada autenticidad. No se necesita ser genio para intuir que Víctor Vio y su equipo siguió a Rigo durante meses, viajó con él, vivió de cerca la locura.
Aunque la constante son las multitudes, así como la reacción de los seguidores, el documental va más allá de un escaparate de giras y presentaciones. Figura pública, hombre de pueblo, se yuxtaponen. Hay equilibrio. Ya era un ídolo y sin embargo Rigo accedió a todo: dejarse entrevistar una, dos, cinco, seis veces. Durante las giras, en su casa, la calle, la escuela, su alcoba, Si todo el material original pudiera recuperarse.
Música
Rigo Tovar
Fotografía
Gonzalo Infante
Compañías
Centro de Producción de Cortometraje, Ecran Films
Género
Documental. Musical | Biográfico
Sinopsis
Mediante este retrato del célebre cantautor tamaulipeco, Víctor Vio consigue plasmar no sólo al músico, ídolo de miles, sino el contexto social de la época y la necesidad que tenía la sociedad mexicana de convivir y de reunirse en público.
En gran medida Rigo: una confesión total, es un fiel registro del proceso que se vivió en el país para consolidar poco a poco la libertad de reunión y para encontrar los espacios para la libre expresión popular. Este documento fílmico captura el carácter festivo y callejero de la cumbia, estableciendo a Rigo como un ícono social. Lejos de caer en simples ilustraciones de un género musical, o en historias banales de "éxito y corrupción", el documental presenta a un Rigo Tovar en su apogeo, y nos insta a pensar en él más como un fenómeno social, proletario, que surgió de la necesidad de un pueblo con el cual siempre comulgó, de alcanzar la libertad de expresión.
El trabajo de Víctor Vio es una prueba de que la música, como movimiento social, puede llegar a ser mucho más que un simple medio de entretenimiento.