Cuando las personas piensan en el intelecto, piensan en funciones lógicas del lado izquierdo del cerebro, mientras que las cosas que impresionan al subconsciente están más orientadas hacia el lado derecho del cerebro: afirmar una meta con gran emoción y visualizar creativamente esa meta de manera que la impresione visualmente en la mente.
Estas prácticas ayudan a cambiar el paradigma.
Neville destacó este punto en su libro El poder de la conciencia. Habló de “pensar desde el estado deseado”, en otras palabras, verse a uno mismo ya allí. Esa es tu imaginación, esa es la función del lado derecho del cerebro.
Pensar desde el estado deseado es vivir creativo. La ignorancia de esta capacidad de pensar desde el final es esclavitud.