Julio Alberto Kader, desde su infancia marcada por la presencia constante de camiones, ha labrado su destino con una dedicación incuestionable al volante. Su conexión innegable con la vida camionera se ha convertido en un testimonio irrefutable de su pasión. Crecer arriba del camión junto a su padre ha dejado huellas evidentes en su elección de vida, donde ser camionero no es solo una profesión, sino una forma de vida que lleva en su ADN de manera indiscutible